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Benditos grupos de WhatsApp que hoy nos permiten estar comunicados con amigos y familiares. Unas vecen tan pesados y ahora tan necesarios para no perder la comunicación, aunque sea online

Ayer a mediodía, nuestros grupos de WhatsApp de alumnos mayores echaban humo cuando les retábamos a contarnos cómo llevaban ‘el encierro’ y en qué ocupaban el tiempo.

Las actividades han resultado ser de lo más variadas. Son muchos los que no dejan oxidar el cuerpo y hacen cada día gimnasia con el programa ‘muévete en casa’ del canal dos de TVE. Tampoco faltan los aficionados a la lectura. Destacan libros como ‘La madre de Frankenstein’, el último de Almudena Grande o ‘Tú no matarás’ de Julia Navarro. Las videollamadas con los nietos y los hijos es también algo que se ha convertido en esencial y necesario durante estos días.

Pasatiempos del periódico, una partida al parchís, fabricar jabón casero… Alumnos de Pamplona, Villava, Zizur, Ansoáin, Falces, Estella, Lakuntza, Alsasua, Olazti… todos ellos, aportaban sus experiencias de manera telemática.

Es un buen momento para aprovechar a ordenar armarios, trasteros o bajeras. Quién sabe qué se puede encontrar uno por esos recovecos. De hecho, a Arantxa le ha pasado algo muy curioso. Es la primera que se lanza a contarnos qué le ha hecho reír estos días. En una de esas limpiezas exhaustivas, ha descubierto una caja con correspondencia de sus amigas de la juventud: “Una pasada de historietas que nos contábamos entre nosotras y que ahora parecen surrealistas”, cuenta emocionada.

Mariado cuida muy bien de su cristalería. Esta mañana la ha fregado entera a conciencia y la ha vuelto a colocar en su vitrina. “Menudo quehacer…”, nos confiesa.

El día de José Javier parece tener más de 24 horas. En lo que llevamos de cuarentena, ya se ha leído cuatro libros y ahora ha empezado el quinto. Eso sí, su rutina de andar no se la quita nadie. Aunque tenga que ser en el pasillo de su casa, José Javier recorre todos los días los cuatro kilómetros que le corresponde. Aún así, aún le da tiempo para aburrirse. Tanto tanto que, a veces, parece, según él, “un monje en una discoteca”.

Julio se ha tomado enserio lo del deporte. Es todo un atleta. Por la mañana hace bici, después mancuernas, a continuación, sentadillas y, por último, “paseo arriba y abajo”. Mientras espera que llegue la hora de comer, su entretenimiento es descansar pasando un buen rato delante del ordenador. Las tardes las dedica a juegos de mesa y películas en buena compañía.

Angelina ha aprovechado para sacarle el máximo rendimiento a su PC. Nos cuenta que hace presentaciones en PowerPoint, después las convierte en vídeos y las envía por WhatsApp. Sin duda, una buena manera de entretener a tus contactos y hacerles el confinamiento un poquito más ameno. “Cada día aprendo una cosa nueva”, cuenta emocionada.

Feli, dependiendo de la energía con que se levante, pasa la mañana entre estropajos y bayetas o libros y sopas de letras.

El momento más esperado del día para Berta es el de salir a su terraza con el móvil, ponerse música sanferminera y pasear al ritmo de la canción.

Beatriz ha empezado a coser mascarillas. “Me salen mal, pero les doy uso. Aunque no podemos salir de casa, estamos preparados”. Todo es cuestión de práctica y en estas fechas tenemos mucho tiempo para ello. Por eso, seguro que le acaban saliendo perfectas.

Manuela juega a las damas con su marido y, entre risas, reconoce que su marido siempre le gana. 😉

Las mañanas de Emilio son de lo más pintorescas. Pasea 40 minutos por su bajera para no perder la forma física y después, pinta en acuarela. Seguro que sus obras son preciosas. Por la tarde, después de la siesta, lee un poco y, a las siete, su momento favorito: Partida al parchís “con la parienta”. Lo lleva con positividad y ha querido transmitirlo al resto del grupo: “Saludos a todos y todas y paciencia que esto pasará. Lo venceremos todos juntos y enclaustrados. Saludos y salud”.

Mari Carmen no ha parado quieta durante estas casi dos semanas de confinamiento. Cose, pinta de brocha gorda y… ¡cambia cosas, las deshace, y las vuelve a hacer! “Ya sabéis, hacer y deshacer todo es quehacer, jajaja, paso el rato”.

Las prisas del día a día y la rutina muchas veces nos come el tiempo libre. Por eso, durante la cuarentena muchas son las personas que están volviendo a la lectura. Uno de ellos es Enrique. Se sincera con nosotros y admite que está contento porque tenía “muchas ganas” de encontrar tiempo para ello. Ahora mismo está disfrutando de la novela ‘La dama del dragón’, una obra que encierra la vida de la indomable Caterina Sforza, una mujer que desafió al mundo.

Mª Ángeles, desde Falces, sube a su terraza para hacer un poco de gimnasia y tomar el sol. Dice que baja con otro ánimo. Una de sus compañeras incondicionales es la radio: “Miro al Salvador, que lo veo muy bien y le hablo continuamente, luego pongo Radio Espera Falces y me animo mucho.”

Cada uno hace lo que puede para tratar de llevar de la mejor manera posible el confinamiento que nos ha tocado vivir. Sin embargo, lejos de parecer algo negativo, todos ellos han aprovechado para tratar de recuperar el tiempo perdido que las prisas de la rutina nos roban: desempolvar libros o juegos de mesa, retomar hobbies olvidados, echarle un vistazo al pasado a través de cartas o álbumes y, lo más importante, hablar con los tuyos más que nunca ya sea dentro de casa o por video llamada.

En pleno siglo XXI todos estamos conectados. Y ahora, más que nunca, tenemos que demostrar de lo que somos capaces. Por eso, todos los días a las ocho de la tarde, estos alumn@s, junto a todo un país, dejan de lado sus tareas para cumplir con ese lema del que tanto eco se ha hecho: ‘Todos a una’. Los aplausos en cada rincón del país nos recuerdan que cada vez estamos más cerca de vencer esta guerra. Y de que, también, hay gente ahí fuera jugándose la vida por nosotros. Siendo un verdadero ejemplo de sacrificio y esfuerzo. Gracias a todos los sanitarios, cuerpos de seguridad, cajeros de supermercados, transportistas y a todos los trabajadores que se exponen al virus para que a los demás no nos falte de nada. Os merecéis todo.

Y a vosotros, chic@s, os deseo MUCHA MUCHA FUERZA. Estemos tranquilos porque #TodoVaASalirBien. Un abrazo muy grande a mis grupos de WhastApp de todas las Asociaciones de mayores y ¡HASTA PRONTO!

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