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En anteriores artículos, os hemos explicado diferentes utilidades que podemos dar a los formularios de Google para nuestra vida cotidiana y cómo hacerlos de un manera sencilla y rápida. Éstos, a su vez pueden ser usados por formadores con el fin de crear un examen o una pequeña prueba. Esta prueba puede crearse de manera que se autoevalúe, o, si lo preferimos, podemos optar por evaluar una a una las preguntas que queramos.

¡Antes de comenzar con este tipo de formularios, recordad que os explicamos cómo crear desde cero un formulario en este enlace!

El primer paso será crear un formulario desde cero en la página de Google Forms, y una vez lo hemos hecho nos encontraremos con la siguiente pantalla.

Una vez hecho esto, debemos hacer click en la rueda de ajustes que se encuentra en la esquina superior derecha justo al lado del botón enviar, y nos aparecerá esta pestaña.

Si nuestro objetivo es crear un cuestionario que cumpla la función de un examen, será muy importante marcar la casilla “limitar a una respuesta”. Así, evitamos respuestas duplicadas de los participantes. Una vez estamos en esta pestaña, nos dirigimos al apartado cuestionarios y activamos la opción “convertir en un cuestionario”.

En esta pestaña nos da la opción de editar el cuestionario tal que podemos seleccionar cómo queremos que se envíen las calificaciones, y lo que pueden ver los participantes. A la hora de enviar calificaciones, podemos hacer que las reciban directamente al terminar el cuestionario, o, la otra opción, recibir la calificación después de haber revisado manualmente las respuestas. Una vez hemos guardado los cambios de nuestro cuestionario, podemos empezar escribir las preguntas y se abrirá una nueva opción.

Como podemos observar en la anterior imagen, hemos construido una pregunta tipo test. Y en la esquina inferior izquierda del cuadro de la pregunta nos aparece la opción “clave de respuestas”. Al hacer click en ella, nos aparece la siguiente pestaña.

Aquí es donde podemos marcar la respuesta correcta en nuestra prueba, así como los puntos que queremos que cuente la pregunta. Una vez rellenado, hacemos click en “listo”, y la respuesta correcta quedará guardada. Para comprobarlo, veremos que la respuesta correcta nos queda marcada con un tick verde, y en la esquina inferior izquierda se indica los puntos que vale la pregunta. Esta información la vemos nosotros al ser los creadores del cuestionario, pero los participantes no podrán ver cuál es la respuesta correcta antes de responder a la pregunta.

Las opciones de las que disponemos para hacer diferentes tipos de preguntas son muy variadas. A demás de hacer preguntas de tipo test, también podemos diseñarlas de desarrollo, como observamos en la siguiente imagen.

Este tipo de respuestas requerirán una corrección manual debido a su naturaleza, más tarde os explicaremos cómo realizar esta corrección. Aún así, podemos usar “clave de respuesta” para indicar los puntos que queremos que cuente ese apartado. Estas preguntas de desarrollo pueden ser abiertas, o estar diseñadas para requerir una contestación más concreta, como es el caso del siguiente ejemplo.

Al preguntar “Cuánto es 2+2”, la respuesta es muy cerrada y no da lugar a un desarrollo subjetivo de un tema, de manera que podemos crear una clave de respuestas. Aquí, al demandar una respuesta corta, ésta puede ser dada de distintas maneras, así que Google nos permite desarrollar distintos tipos de respuestas que el cuestionario puede dar como válidas a la hora de autoevaluarse.

Una vez explicado cómo creamos estos cuestionarios, ¿Qué pasa con las respuestas? Bien, una vez hayamos recibidos las respuestas al cuestionario, veremos que quedan registradas en el apartado “respuestas” en la parte superior. Al hacer click, nos encontraremos ante la siguiente pantalla.

En el apartado “resumen”, tenemos a nuestra disposición las estadísticas del cuestionario. Podemos analizar la media y la mediana de las calificaciones, así como las preguntas que se suelen fallar con frecuencia y las estadísticas personalizadas de cada pregunta. Como antes hemos hablado, algunas preguntas de desarrollo es necesario corregirlas a mano, y aquí es donde podemos realizarlo. Para ello, simplemente debemos ir al apartado “individual”, donde se nos muestran al completo las respuestas de cada uno de los participantes.

Una vez estamos en la respuesta, podemos ver cómo ha respondido a todas las preguntas, con sus fallos y errores. Aquí, tenemos la oportunidad de enviar la calificación adjuntando comentarios en cada una de las preguntas para  corregir el fallo que ha tenido, o felicitar por la buena contestación. En el caso de la pregunta corta de desarrollo, vemos que nos marca como incorrecta la respuesta. Esto se debe a que al crear la clave de respuestas no hemos introducido nada, y el cuestionario la detecta automáticamente como incorrecta.

Aquí, podemos manipular manualmente la nota en la esquina superior derecha de la pregunta, y, al calificar la pregunta con un 2 de los 2 puntos que cuenta, podemos ver que el título de la pregunta se ha marcado con un tick verde, aunque la respuesta la detecte automáticamente como incorrecta.

Este tipo de cuestionarios son muy fáciles de construir y una herramienta muy útil a la hora de enseñar. Nos aseguramos de que ninguna respuesta se pierde, y facilita mucho el seguimiento de las calificaciones en un grupo grande. Las nuevas tecnologías llevan años abriéndose camino con pasos de gigante en nuestras vidas, y cada vez son más las distintas aplicaciones que les encontramos para hacer de nuestra vida y nuestro trabajo una tarea mucho más sencilla y ágil.

Y si tienes alguna duda, puedes dejar un comentario en este post. Te ayudaremos encantados. Después de todo, enseñando también se aprende, ¿no? También agradeceríamos tus comentarios, ¿Qué te pareció este post? ¿Te resultó útil? ¿Has encontrado algún error? Gracias.

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